Jamie ha sido trabajador voluntario y miembro de la Junta Directiva de May First desde su fundación.
Desde 2011, Jamie trabaja como Director de Sistemas Tecnológicos para Progressive Technology Project (PTP), una organización nacional que brinda apoyo tecnológico a grupos organizativos de base en los EE. UU. A través de su puesto en PTP, es un colaborador activo de CiviCRM, la base de datos de software libre ampliamente utilizada por organizaciones sin fines de lucro. Desde PTP, se relaciona con las organizaciones parte del movimiento social para desarrollar PowerBase, una versión de CiviCRM diseñada para grupos de organizaciones comunitarias.
En 1999, Jamie cofundó Media Jumpstart, más tarde rebautizada como May First Technology Collective, una organización sin fines de lucro dirigida por sus trabajadores que brindaba servicios tecnológicos a organizaciones sin fines de lucro en Nueva York. Media Jumpstart se fusionó con People Link para formar May First Movement Technology en 2005.
Antes de trabajar en MF / PL y PTP, Jamie trabajó en Libraries for the Future como administrador de redes, coordinador nacional de Youth ACCESS y especialista en políticas de información y tecnología. Estuvo anteriormente en la Junta Directiva de Paper Tiger TV, donde fue un activo productor y activista entre 1994 y 2004. En sus inicios trabajó como capacitador en audiovisuales para Sidewalks of New York, enseñando habilidades básicas de producción a jóvenes sin hogar. También trabajó como organizador comunitario de la Asociación de Organizaciones Comunitarias para Reform Now (ACORN) y fue miembro activo de ACT UP New Orleans.
Cuando se trata de tecnología, el movimiento social está en problemas.
Debatimos una y otra vez sobre herramientas y formación mientras la tecnología, en sintonía con el capitalismo, cambia la naturaleza fundamental del trabajo, la sociedad y prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas.
Como organización tecnológica, May First Movement Technology no puede cambiar el curso de los procesos sociales activismo por sí sola. Sin embargo, dado que la tecnología debe ser fundamental para cualquier estrategia de militancia que busque un cambio real, tenemos un papel fundamental que desempeñar.
También tenemos recursos importantes, incluido un aumento en la membresía tanto en los Estados Unidos como en México; un liderazgo binacional que recién está comenzando a darse cuenta de su potencial para desarrollar una estrategia binacional; un liderazgo único que integra personas con diversidad de raza, edad y género; y una infraestructura tecnológica cada vez más fuerte y compleja.
En los próximos tres años, imagino a nuestra organización entablando un diálogo a ambos lados de la frontera y entre todos los grupos del movimiento social, no solo entre los sectores dedicados a la tecnología y el diseño. Veo a MFMT luchando contra el racismo, el sexismo y otras inequidades de la sociedad que están muy presentes en nuestras tecnologías. Y nos veo reuniendo a nuestras membresías para incorporar la tecnología en la estrategia más amplia de la izquierda para un cambio fundamental y de largo plazo.
